¿Qué hay de malo en jugar a la lotería?
La fiebre de la lotería sigue siendo algo desenfrenado. Este año, tres ganadores de la lotería recibieron sumas enormes de alrededor de cien millones de dólares. Nuestro buzón de correo contiene regularmente promesas de premios, rifas, números ganadores y bonos, o preguntas como, “¿Qué haría usted con un millón de dólares?”.
El dinero no es malo. Se puede hacer mucho bien con él y Dios nos alienta a trabajar duro y ganar dinero para poder compartirlo con aquellos que están en necesidad (Ef. 4:28). Los ricos deberían disfrutar de su riqueza y ser ricos en buenas obras (1 Ti. 6:17-18).
¿Qué significa “poner la otra mejilla”? ¿Está la autodefensa en contra de tu religión?
Depende de lo que quieras decir por autodefensa. Si te refieres a cuando te atacan físicamente, la respuesta es no, no es algo que vaya en contra de la fe cristiana. Si te refieres a que te acusen de un crimen o que te denuncien en un tribunal legal, cuando la verdad está en juego, la respuesta también es no.
¿Cómo practicar el autoexamen?
«Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos. ¿O no os reconocéis a vosotros mismos de que Jesucristo está en vosotros, a menos de que en verdad no paséis la prueba?» (2 Corintios 13:5).
El autoexamen es un aspecto vital de la vida cristiana. En su libro Advice to A Young Christian [Consejo a un joven cristiano] (SGCB, 2006), Jared Bell Waterbury escribe: «El cristiano consciente no debería permitirse pasar un solo día sin investigar su carácter moral». Y sigue declarando que «si transcurren largos intervalos entre los períodos de autoexamen, sin duda deberíamos experimentar grandes inconvenientes y perplejidad a la hora de llevar a cabo el deber.
Un llamado a la santidad | Extracto de un sermón sobre 2Co 6.14; 7.1
D. Scott Meadows
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. […]
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