Mary Beeke
El plan perfecto de Dios para las familias incluye la creación de hombres y mujeres, así como la forma en que deben relacionarse entre sí. Fuimos creados perfectos; lamentablemente, el pecado alteró ese plan. Pero Dios, en su misericordia, nos dio el matrimonio, una joya que tiene su origen en el Paraíso.
George Lawson
La mujer virtuosa es corona de su marido, mas la que lo avergüenza es como podredumbre en sus huesos (Proverbios 12:4).
La mujer virtuosa teme al Señor, respeta a su marido, gobierna su casa con prudencia y cuidado, se muestra caritativa con los pobres y trata a todos con amabilidad. ¿Con qué compararemos a una mujer como esta? ¿La asemejaremos a un brazalete, o diremos que es un collar de oro para su marido? Tales comparaciones la dejarían por debajo de su valor. Ella le hace tan feliz como un rey, y le procura tanto respeto y honor que merece que la comparen con ese ornamento real que se ciñe a la cabeza de los monarcas. Para su marido, ella es una corona adornada con esas encantadoras virtudes que brillan con un resplandor más radiante que los diamantes de Oriente.
John Angell James
“Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo. Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.
John Angell James
Se le ordena que AME a su esposa. ¿Por qué se impone este deber de forma tan específica al marido? Quizás por las siguientes razones:
1. Porque su propia naturaleza le hace más propenso a fallar en su deber. El Creador le ha colocado como “cabeza de la esposa” y le ha otorgado un cierto derecho a gobernar su familia. Puede confundir la sensibilidad con su conciencia de superioridad.
2. Porque es más deficiente en este deber que la otra parte. En mi opinión, ellas les superan en ternura, fuerza y en la constancia de su afecto.
John Angell James
El primero que menciono es la sumisión.
“Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo Él mismo el Salvador del cuerpo. Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo”.
La epístola a los Colosenses dice lo mismo. Pedro se une a Pablo en este mismo tema.
“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos”.