Dios ha forjado un vínculo inseparable entre el sufrimiento y la gloria
John Murray
Dios ha forjado un vínculo inseparable entre el sufrimiento y la gloria. Ese fue el camino que Jesús tomó. Como Salvador alcanzó su plenitud “a través del sufrimiento”. Soportó. En Él no hubo pecado.
¡Cuánto más es el sufrimiento parte del camino que lleva a los pecadores a la perfección y a la gloria! ¡Qué abundante razón tenemos para reconciliarnos con nuestro sufrimiento! “Siempre siento mucho la necesidad de que la mano de Dios me aflija”, escribió Robert Murray M’Cheyne.