Dr. Joel Beeke
Este artículo trata de la conciencia en el pensamiento puritano.
1. con el fin de asegurarnos de estar en la misma onda, ¿puede definir lo que es la conciencia? ¿De qué hablaban exactamente los puritanos cuando debatían asuntos de conciencia?
La conciencia es un eco en la mente humana del veredicto del Juez justo. William Perkins afirmó que “la conciencia es una parte del entendimiento” que se pone de parte o en contra de los actos propios de la persona. William Ames, un estudiante de Perkins, escribió que la conciencia es “el juicio que un hombre emite sobre sí mismo, de acuerdo con el juicio que Dios hace de él”.
Mark Kelderman & Maarten Kuivenhoven
Cuando se oye la palabra digital con relación al séptimo mandamiento, probablemente, lo primero que venga a la mente sea la pornografía. Las imágenes digitales son una grave tentación que te confrontan cuando eres un joven o una joven. El diablo y el mundo están siempre alerta para atraparnos en este pecado que halla su raíz en nuestros corazones. Con las invenciones de la tecnología, existen infinitas formas en las que este pecado se pone delante de ti, tentador, y promete cubrirte con el aura del secreto. Una de las crecientes preocupaciones en la iglesia es que los jóvenes están siendo expuestos a estas tentaciones desde temprana edad. En lugar de tratar los detalles del envío de textos sexuales, de los videos de internet, de la pornografía o de los juegos de fantasía en la red, cosas que pasan factura a la espiritualidad de esa joven persona, en este breve artículo queremos ocuparnos brevemente de la imagen a mayor escala.
Sinclair Ferguson
Si hay un peligro especial para los cristianos profesantes hoy, ciertamente debería ser la indiferencia a la verdadera naturaleza del corazón humano, y la ignorancia de la misma. Hay personas que prestan atención a tales cosas como la conducta externa, y las creencias aceptables según las normas establecidas. Para ellos, tales enfoques pueden opacar la verdadera necesidad de un nuevo corazón, —un corazón que late según el corazón de Dios.
George Lawson
Justo parece el primero que defiende su causa hasta que otro viene y lo examina (Proverbios 18:17).
Cuando Dios descendió para castigar a los habitantes de Sodoma y Gomorra por su maldad, dijo: “Veré si han hecho en todo conforme a su clamor, el cual ha llegado hasta mí; y si no, lo sabré” (Gn. 18:21). Dios no desconoce nada de lo que hacen los hombres, pero habla en nuestro lenguaje y, con esta forma de expresión, no solo pretende poner de manifiesto su propia justicia, sino también enseñar justicia a los jueces terrenales.
Por juzgar una causa sin investigarla a fondo, David hirió al hijo de su generoso amigo Jonatán; y Asuero, con una conducta similar, expuso al pueblo de su reina a la destrucción…
George Lawson
Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra;
pero con los humildes está la sabiduría (Proverbios 11:2).
El contraste entre las dos partes de este versículo nos revela su significado: la soberbia va unida a la insensatez y tiene por fin la deshonra. El humilde es sabio, y será exaltado y gozará de honra.
La soberbia consiste en un amor propio exagerado, y sitúa su felicidad en el aprecio y el honor que otros puedan darle. Ningún pecado es más necio que este; nace de no conocer ni a Dios, ni a uno mismo, ni a los demás hombres, y a través de los mismos medios que utiliza para alcanzar sus fines se asegura el fracaso.