C.H. Spurgeon
Salmo 1:1-3
TÍTULO. Este salmo puede ser considerado EL SALMO PREFACIO, porque incluye una indicación del contenido de todo el libro. El anhelo del salmista es enseñarnos el camino a la bienaventuranza y advertirnos contra la destrucción segura de los pecadores. Este, pues, es el tema del primer salmo que puede ser apreciado, en algunos sentidos, como el texto sobre el cual la totalidad de los salmos constituyen un sermón divino.
Una entrevista por Tim Challies
1. Cuando se oye hablar sobre los puritanos, uno imaginaría que eran duros con sus hijos, que los hacían soportar horas interminables de adoración familiar. ¿Es esto cierto?
Albert Mohler
James H. Billington, el bibliotecario del Congreso, escribe en la edición de hoy del Washington Post sobre de la supervivencia de los libros. Lo hace en ocasión del décimo aniversario del Festival Nacional del Libro que tendrá lugar el sábado. A medida que el día se va acercando, Billington responde a la pregunta que algunos se pueden estar haciendo: ¿sobrevivirá el libro en la era digital?
C.H. Spurgeon
Como de costumbre, Charles Spurgeon da un buen argumento acerca de esto. Aquí, en un sermón sobre 2 Timoteo 4:13, acerca de la capa y los libros de Pablo, toca el tema de lo valioso que es ser un lector:
Consideraremos los libros [de Pablo]. No sabemos de qué trataban aquellos libros y solo podemos hacernos una idea de lo que podían ser aquellos pergaminos. Pablo se había dejado unos cuantos libros, quizás envueltos en la capa, y Timoteo debía tener un cuidado especial en traerlos. Hasta un apóstol tiene que leer.
John MacArthur
Los doce apóstoles elegidos por Jesús eran hombres comunes y corrientes sin gran erudición ni elocuencia. Sin embargo, por el poder de Dios fueron transformados en instrumentos eficaces para diseminar el mensaje de Cristo hasta los confines de la tierra.
Siempre me he sentido fascinado con las vidas de los doce apóstoles. ¿Quién no lo está? Los tipos de personalidad de esos hombres nos son familiares. Ellos son como nosotros y como otras personas a las que conocemos. Son asequibles. Son personajes reales y vivos con los que nos podemos identificar. Sus defectos y debilidades, así como sus triunfos y características encantadoras, aparecen registrados en varios de los relatos más fascinantes de la Biblia.