Reconócele en todos tus caminos
George Lawson
“Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas” (Proverbios 3:6).
Dios conoce muy bien todos nuestros problemas y, sin embargo, en su gracia nos manda que se los presentemos en oración y que le pidamos su dirección para ocuparnos de ellos, a fin de ser guiados por su providencia y por su Espíritu, según su Palabra. Los santos han hallado mucho consuelo en sus dificultades exponiéndole sus causas y pidiéndole su intervención para ayudarles a resolverlas (cf. Sal. 14:2, 3). Pero los momentos de angustia no son las únicas épocas en que debemos apelar a Él.
Pablo dice: “Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios” (Fil. 4:6). Todos los días debemos orar para que nuestros pasos sean ordenados de este modo, para que no entremos en tentación. Josué, en medio de su prosperidad, erró al olvidarse de pedir consejo de labios del Señor, porque vio el asunto con tanta claridad que estaba seguro de que podía confiar en su propio entendimiento.
¡Qué placer es tener un amigo sabio y bueno con quien poder consultar todos nuestros problemas! ¡Pero cuánto más dulce es el placer de saber dónde podemos encontrar a Dios, de ser libres para acercarnos con confianza hasta su trono y pronunciar ante Él todas nuestras palabras! Cuando implicamos a Dios en nuestros asuntos por medio de la oración, podemos desechar todas las preocupaciones y seguir caminando con alegría en la confianza de que Él guiará cada paso de nuestro trayecto; porque los ojos del Señor no solo están sobre el camino de su pueblo, sino también sobre cada paso de ese camino (cf. Sal. 37:23, 31).
Pero cuando reconozcamos al Señor en todos nuestros caminos, asegurémonos de hacerlo sin confiar en nosotros mismos y con la sincera resolución de adherirnos a esa senda que será agradable a Dios.
Extracto de “Comentario a Proverbios” por George Lawson. Reservados todos los derechos. Este libro está disponible en Cristianismo Histórico.