El Hijo preexistente
Loraine Boettner
En una serie extraordinaria de declaraciones, Jesús nos da la idea de que su existencia, en realidad, no comenzó simplemente cuando nació en Belén, sino que Él “vino” o “descendió” del cielo a la tierra o que fue “enviado” por el Padre. Es evidente que si vino, descendió o fue enviado, tiene que haber existido antes de venir, descender o ser enviado. Estos versículos, no sólo son un testimonio único de su misión divina, sino también de su origen celestial, estableciéndolo, no sólo como el más grande de los hijos de los hombres, sino como una persona preexistente y, en algunos casos, como un Ser eterno…
Los versículos típicos de esta clase son los que siguen: “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10). “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mr. 10:45). “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” (Mt. 5:17). “Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido” (Mr. 1:38). “Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mt. 15:24)…
“Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre” (Jn. 16:28). “Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy… Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre” (Jn. 8:14, 16)…
“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo” (Jn. 3:13). “¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero?” (Jn. 6:62).
Jesús, no sólo enseña que existió antes de venir al mundo, sino que ha existido desde la eternidad. “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Jn. 17:5). “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo” (Jn. 17:24). “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy” (Jn. 8:58) −afirmación que infiere que la base de su existencia está dentro de Él mismo y que también recuerda el “YO SOY EL QUE SOY” (Éx. 3:14), nombre usado por Jehová para anunciarse a Moisés en el desierto como el Dios existente por sí mismo y eterno. De hecho, Jesús se aplica a Él mismo el nombre que desde los tiempos de Moisés ha sido conocido como el nombre del Dios eterno.
De esta manera, en términos explícitos, Jesús enseña, no sólo su preexistencia, sino su preexistencia eterna.
Es muy evidente que la doctrina de la preexistencia de Cristo es un factor vital en la comprensión correcta de su Persona. Como ha destacado el Dr. Samuel G. Craig: “En nuestro estudio de Jesucristo, es de primordial importancia que interpretemos su vida a la luz de su preexistencia. En primer lugar, es importante, a fin de que tengamos siempre presente que la realidad de esa encarnación no fue simplemente el nacimiento de un gran hombre, sino que fue que el Hijo unigénito de Dios asumió las condiciones humanas y que, por esta razón, recordemos siempre que en Jesucristo estamos cara a cara con el Dios-hombre. En segundo lugar, es importante, a fin de que podamos apreciar adecuadamente el servicio que nos ha prestado. Es simplemente imposible apreciar, adecuadamente, lo que Jesús ha hecho por nosotros, a menos que recordemos que el Hijo del hombre vino, no para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate de muchos”.
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Tomado de Estudios de teología (Studies in Theology), capítulo IV, La persona de Cristo (The Person of Christ), pp. 158-161, ISBN 978-0-87552-115-2, usado con permiso de P&R Publishing Co., P.O. Box 817, Phillipsburg, N. J. 08865, www.prpbooks.com.
Extracto de El Hijo preexistente. Usado con permiso de Chapel Library