John Owen
John Owen nació en 1616 y murió el 24 de agosto de 1683. Fue un hombre de gran cultura, admirado por todos e incluso por sus oponentes. Se negó a ajustarse a la Iglesia de Inglaterra porque esto habría sido actuar en contra de su conciencia. Pero su brillantez fue tan valorada que la iglesia establecida estaba activamente interesada en congraciarse con él y le ofreció un tratamiento especial si se adaptaba a ella. Sin embargo, aunque esto le habría reportado comodidad y bienestar, rechazó el ofrecimiento. Estuvo involucrado en todos los grandes sucesos de su época y Oliver Cromwell buscó especialmente su consejo. De hecho, predicó ante el parlamento tras la ejecución del rey Carlos I. Una fuente recalca que se las ingenió para hacerlo sin mencionar realmente la ejecución.
Su educación fue rigurosa. Ingresó en el Queen’s College de Oxford cuando no tenía más de doce años; allí demostró que no solo tenía una extraordinaria habilidad natural sino que también poseía la autodisciplina necesaria para emplear esa capacidad de manera provechosa. En “Meet the Puritans” (Encuentro con los puritanos) Joel Beeke y R.J. Pederson recalcan su capacidad como estudiante: “A lo largo de su adolescencia el joven Owen empleó entre dieciocho y veinte horas cada día en el estudio”. Muy pronto abrazó la doctrina de los puritanos, pero no fue hasta 1642 cuando Owen recibió la seguridad de la salvación, tras escuchar un sermón predicado por un hombre del que nunca se conoció la identidad.
En sus escritos defendió la doctrina reformada contra sus detractores. Como ejemplo diremos que defendió a la iglesia protestante contra las alegaciones que decían que la Iglesia Católico Romana era superior en unidad y belleza. Hizo mucho en la lucha contra la postura errónea del arminianismo y tuvo muchos encontronazos con Richard Baxter durante el proceso. Bajo el gobierno de Cromwell, prestó sus servicios como Canciller de Oxford durante ocho años.
Para dar una idea de la forma en la que se entrecruzó su vida con la de otros puritanos relevantes de su época diremos que: solía llevar en su bolsillo una copia del libro de William Guthrie titulado “The Christian’s Great Interest” (Lo que más interesa al cristiano) junto con un ejemplar del Nuevo Testamento. Fue un gran admirador también de las simples pero poderosas predicaciones de John Bunyan. Owen utilizó su influencia para sacar al autor de “The Pilgrim Progress” (El progreso del peregrino) de la cárcel.